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Educar con Humor: Carles Capdevila

Ayer tras unas horas de frustración vi este vídeo por recomendación de un compañero, y tanto por las risas que me eché como por el sentido que le da a muchos miedos que surgen a los padres (miedos que supongo tendré algún día cuando sea madre, que aun no lo soy) merece la pena verlo.

 

Poema

Educar es lo mismo
que poner un motor a una barca;
hay que medir, pensar, equilibrar,
y ponerlo todo en marcha.
Pero para eso,
uno tiene que llevar en el alma
un poco de marino,
un poco de pirata,
un poco de poeta,
y un kilo y medio de paciencia concentrada.

Grabriel Celaya

 

(Gracias Marta)

El valor de la información

Esta charla de Marta Peruano viene a decirnos que estamos siendo continuamente vigilados y además contribuimos a ellos.

Vivimos en una sociedad en la que la desconexión se paga pero la la conexión también , aunque no lo veamos.

¿Dejarías de usar todos estos dispositivos por salvaguardar tu intimidad?

Charla ¿Por qué me vigilan, si no soy nadie? Marta Peirano TEDxMadrid

Desde el corazón. Hasta pronto.

¿somos nosotros los que decidimos lo que hacemos con nuestra vida o es la vida la que decide por nosotros? Los que me conocen saben que no me ha dado miedo coger al vuelo las oportunidades que me han ido surgiendo, tanto a nivel profesional como personal, pero muchas veces he pensado que quizás si hubiera marcado unos objetivos desde el principio y me hubiera mantenido firme en ellos todo habría sido más fácil o por lo menos habría tenido más sentido.

El caso es que no lo hice, y sigo sin hacerlo. Cojo las cosas tal como me vienen. No tengo problemas en terminar con lo que considero que no me conviene. Pero, y si…

¿A qué viene esta reflexión? Pues viene por el hecho de que tengo desde hace ahora un año sentimientos muy encontrados en cuanto a mi profesión. Estudié Informática, llena de posibilidades pero competitiva como pocas profesiones y en la que para ser muy bueno no podías concebir quedarte en una ciudad pequeña como Teruel. Lo intenté en pequeñas empresas pero no salió. Y finalmente me establecí como autónoma, adentrándome en el deslumbrante mundo del marketing. La verdad es que si quitamos lo de trabajar 24/365, el estrés de que la comunicación salga cuando toca y que llegue a quien va dirigida, el papeleo interminable, los impuestos, las cuotas, la inseguridad… me gustaba. Era bonito ver como personas anónimas coincidían con tus publicaciones, diseñar el calendario de actuaciones con los clientes, ver la ilusión con la que te hablan de sus negocios.

Pero, ¿cómo llegué a ser una aspirante a community manager? Pues a través de lo que con los años se ha convertido en mi única constante profesional y lo que realmente me gusta: enseñar. He dado clases de todo (siempre relacionado con la informática) y a todo tipo de alumnos. Empecé hace casi diez años entreteniendo a media docena de críos durante los días en los que habiendo terminado el colegio, sus padres no sabían qué hacer con ellos hasta que cogieran las vacaciones. Fue raro, pero me gustó. Y poco después empezaron los cursos “de verdad”. Y así hasta que hace un año me surgió la posibilidad de SER PROFESORA. Así, a tiempo completo y con mayúsculas. Algo que no esperaba y que tuve que decidir si cogerlo o dejarlo pasar en cuestión de horas. Acepté.

Comunicarles a mis clientes que no iba a poder seguir trabajando con ellos fue una de las cosas más difíciles que he tenido que hacer en todo el tiempo que llevo trabajando. No quería hacerlo, pero no podía compatibilizarlo, no me resultaba ético seguir cobrando por un trabajo que sabía que descuidaría tarde o temprano. Y aunque duro, sé que hice bien. Hice las maletas y me fui. Y disfruté siendo profesora.

¿Y ahora qué? Pues ahora, aunque se que tardaré en volver a dar clases, también estoy segura de que lo volveré a hacer. Ahora toca estudiar, invertir mi tiempo en formarme para ser mejor profesora. Sé que la única ganancia que tendré en años será personal, porque invertiré lo que gane en saber más y más, pero lo haré sabiendo que es lo que quiero hacer. Aunque tarde, creo que por fin tengo mi objetivo a largo plazo fijado.

Solo quiero dar las gracias a los que me apoyan haga lo que haga (gracias cariño), a los que me tienen guardado un “te lo dije” (tenías razón mama), a la familia y los amigos (que siempre se preocupan), a los que me dejaron crecer como profesional en los muchos campos en los que he trabajado (compañeros, jefes y clientes) y sobretodo a mis alumnos, pasados y futuros, porque sea cuando sea y como sea, durante lo que dure mi relación con ellos, serán mis chicos (no lo puedo evitar, por grandes que sean). Especial mención al IES Santiago Hérnandez, por acogerme y hacerme sentir como en casa, y devolverme las ganas de ser lo que más me gusta.

Me esperan años complicados, pero espero que con vuestro apoyo y con el objetivo claro, todo sea más sencillo.

A partir de ahora en esta página hablaré de lo que me vaya pasando en este camino nuevo. De educación, de novedades tecnológicas, de innovación… No se si a alguien le interesará, pero es lo que me interesa a mi.

Maria.

Corrigiendo exámenes